miércoles, 18 de marzo de 2020

Día 27 Delhi

(De María)

Hoy nos levantamos con la idea fija de organizar viaje lo más rápido posible a como de lugar. Ayer, en nuestro cuarto, y con Piedad, hemos visto distintas posibilidades.

La agencia de Emirates en este semi "campus" aeroportuario que se llama Worldmark queda, afortunadamente, a cinco minutos de nuestro hotel. Allí nos quedaremos toda la mañana... y logramos adelantar y cambiar nuestro vuelo para mañana en la noche. La mejor alternativa... En vez de llegar por New York a Miami, volaremos a Orlando directo y de allí por Copa hasta Panamá y luego a Medellín. Quedamos tranquilas ya con este tema resuelto.



A mi hoy me pasa algo muy extraño antes de ir a Emirates.... Llego de primera al lobby a esperar a todos mis compañeros... soy consciente que he siempre mantenido la calma y este viaje me ha enseñado a esperar, a vivir el presente... y... mientras espero...  empieza a sonar "La Muerte del Cisne" en vez de esa música lounge de los hoteles, dentisterías, etc..... ni idea por qué... se me eriza la piel... y si... mi mamá me manda un mensaje... estoy segura... baila para mí y siento que me dice... todo va a salir bien... es de locos... pero así resulta...  

Salimos agotados de Emirates y super agradecidos con la niña que nos atendió prácticamente toda la mañana. Almorzamos en un restaurante agradable, al aire libre, una sopa de spiced pumpkin rica y una ensalada. Elena pide pan... y no hay... se levanta y va al restaurante de al lado a comprar y amablemente se lo regalan.

Damos un paseo por la zona. Hay algunos almacenes bonitos y uno tipo Falabella con muchas de las marcas indias que nos han gustado. 

Los jardines que rodean este centro comercial son lindoe e impecablemente cuidados. Siendo ésta una zona bastante fría y cementuda, nos parecen todavía más lindas.

Nos vamos un rato al hotel y hacemos nuestra última comida india de nuevo en el delicioso Punjab grill. Vamos solo Piedad, Elena y yo.

Pedimos las deliciosas espinacas de ayer y un pollo tandoori. Este pollo nos llega poco asado y pedimos a nuestro amable y bien parecido mesero que por favor lo cocine un poco más. Vuelve al rato con el pollo... otro pollo igualmente poco cocinado. Pedimos hablar con el chef a quién le explicamos... tampoco entiende... nos mandan una pequeña prueba ... de un tercer pollo que yo pruebo y apruebo... pasa el tiempo y nada...

De pronto Elena pregunta...- ¿Sir is the chicken coming?... or there is no chicken?... y nos entra un ataque de risa... en fin... finalmente vuelve a llegar una gotica más cocinado... y queda la anécdota para el recuerdo.

Última noche.











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