jueves, 12 de marzo de 2020

Día 21 Delhi

(De María)

Hoy amanecí con esta foto del cumpleaños 21 de Mariana que fue ayer y lo celebraron mientras yo dormía. He pasado feliz en este maravillosos viaje, pero la nostalgia de no estar con ella es grande..

Desayuno muy rico y variado en el hotel y luego salimos hacia nuestra primera visita.

La Tumba de Humayun es un mausoleo mogol en el que se inspiraron los arquitectos del Taj Mahal. Es una belleza, el color rojo arenisco característico de tantos monumentos que hemos visto, mezclado con blanco y negro, lo deja a uno sin aliento.



Antes de entrar al mausoleo, Manu nos muestra un árbol muy lindo... y no oímos bien la explicación... todas convencidas que el árbol que nos está mostrando es el árbol sagrado de la India...nos abalanzamos a abrazarnos a él y a hacer fotos... más tarde él nos contará que el sagrado era uno chiquito que estaba al lado... ¡nos vio tan entusiasmadas con éste, que no nos dijo nada!




También encontramos unas lindas escobas sobre una banca y tomamos fotos...

Humayun era hijo de Babur, el primer Emperador Mogol. Descendía de Tamerlán y de Genghis Khan. Babur, nacido en el Valle de Fergana dentro de la actual Uzbekistán, había sobrevivido a la extinción de la estirpe, por lo que tuvo que huir, rehacerse y establecerse en  Kabul, desde donde inició el ataque al Sultán de Delhi y tomó el poder en 1527 de la India del Norte.





Su hijo Humayun se encontró con la resistencia de los Rajás y, derrotado, padeció su propio destierro. Terminó en Persia, protegido por el Shah, y como hiciera su padre, reunió un poderoso ejército y regresó a la India para recuperar su trono y vencer a su hermano traidor en territorio afgano y pakistaní. Era 1555, habían pasado 15 años desde su huida de Delhi y se erigía triunfal, manteniendo así la continuidad de un Imperio que se extendería durante un largo tiempo en el país. Vivió tantas batallas y logros pero... encontró la muerte al subirse a una escalera para buscar un libro en su biblioteca, se cayó al suelo y murió al instante del golpe.


Años después su amada esposa Hamida Begum, la cual era persa, se ocupó personalmente de construir un mausoleo a su amado. A diferencia del Taj Mahal, la iniciativa partió de una mujer viuda y no al contrario.

Se desconoce su fecha de construcción exacta pero se calcula que fue levantado aproximadamente 75 u 80 años antes que el Taj Mahal. Es el primer ejemplo de tumba-jardín en India. Las influencias son persas, indias y árabes. Es simétrica, tiene una estructura octogonal en la que la arenisca roja tiene un idilio con el mármol blanco y negro. Sobre ellos sobresale una cúpula blanquecina, que es la que  da altura al sepulcro en el que descansa el Emperador Mogol.

De salida vemos la tumba de Isa Khan. Tiene unos colores hermosos y el lapislázuli le da un toque mágico.


Vamos luego al Templo del Loto Bahai House of Worship. Está construido de mármol, cemento y arena. Su estructura representa una flor de loto blanca semiabierta.


Es el principal templo de la fe Bahai. Su construcción se terminó en el año 1986 y se consideró como la madre de todos los templo en el subcontinente indio. Ha ganado muchos premios arquitectónicos.

La fe Bahai es la más reciente dentro de las religiones independientes del mundo. Su fundador Bahá´u´lláh (1817-1892) está considerado por los seguidores de esta fe como el más reciente mensajero de Dios que se extiende desde tiempos remotos. El tema central del mensaje de Bahá´u´lláh es que la humanidad es una sola raza y que el día para la unificación y para una sociedad global ha llegado. Dios, según dijo Bahá´u´lláh, ha dispuesto fuerzas para derribar las barreras de las razas, las clases, los credos, las naciones, y en esa determinación nacerá la civilización universal.

La podemos recorrer solo por fuera. La han cerrado a feligreses y público por motivo del coronavirus.

Almorzamos en un rico restaurante indio, el Dramz frente a Qutb Minar. El restaurante tiene una linda vista al monumento desde la terraza y dan desde ya, ganas de recorrerlo!



Qutb Minar es el minarete de ladrillos más alto del mundo y Patrimonio de la Humanidad declarado por la Unesco. Su construcción empezó en 1193, bajo las órdenes de Qutb-ud-din Aybak, el primer gobernante musulmán de Delhi. Su intención era superar el tamaño del Minarete de Jam, ubicado en AfganistánAybak no logró concluir más que la base del proyecto. Iltusmish, su sucesor, se encargó de añadir tres pisos más, y fue en 1368 que Firuz Shah Tughluq terminó la obra. Por eso hay tanta diferencia de estilos en este monumento.








Fue construido con piedra arenisca roja, y cubierto con tallas y versículos del Corán. La parte superior combina piedra roja con mármol blanco.

Siendo Delhi una ciudad tan grande, hacemos un recorrido en bus por los monumentos de gobierno, sin bajarnos. Vamos, eso si, a pasear por la Puerta de La India. Es un paseo típico para las familias de la ciudad. Hay puestos de comida, ventorrillos, juguetes, bebidas, muy pintoresco y movido su ambiente.









Está ubicada en la avenida principal de Delhi, Rajpath, o camino de los Reyes, y fue construída para conmemorar a los soldados indios que murieron en la Primera Guerra Mundial. Es un monumento moderno, que tardó 10 años en construirse, desde 1921 a 1931. Los nombres de los soldados que murieron en estas guerras están inscritos sobre sus paredes.

Olga nos había dicho que luego nos iba a llevar a un centro comercial o Mall, donde están marcas como Fabindia, Anhoki, Good Earth y otras. Yo me imaginé eso... un mall... pues son dos calles llenas de almacencitos y en sus extremos están algunos de estos almacenes importantes. También hay tiendas de víveres y frutas. Nos hemos dado cuenta que en India son muy escasos los supermercados. La fruta y víveres se compran en puestos de calle o pequeños almacenes de víveres y granos. Éste es el llamado Khan market. Dicen que esta calle o mercado está entre las 20 calles más caras del mundo.
Fuimos luego al Hotel ITC y comimos en el restaurante Bukhara donde todo es hecho en tandoori. La cocina es a la vista y vemos todo el proceso de meter nuestra deliciosa comida en esos hornos de tradición ancestral. Volvemos, como en Guyarat a comer con la mano y solo con ayuda del naan, espectacular. Pedimos cordero, algunos platos vegetarianos y un naan gigante que pensamos iba a ser una exageración y todo nos lo comimos. Tomamos un vino delicioso escogido por nuestro experto Rafa. ¡Había Kulfi!




Aunque estamos fundidos, Olga nos da una noticia maravillosa. Jacobo y Lulú llegaron por fin a la India. Están ya en el hotel. Nos encontramos en el Lobby. Lágrimas de felicidad y abrazos para recordar a  Tita y saber que su deseo de reposar en la India se va a cumplir. Piedad, Olga y yo nos vamos con ellos al bar a conversar un poco. 

Llego cansada al cuarto y trato de entrar muy prudentemente sin hacer ruido. Mi roommate sigue escribiendo y desatrasándose con la familia en Colombia.




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