(De María)
Dicen que la India… se ama o se odia. No hay término medio. Yo haré lo posible por volver. Es un país muy especial. Un lugar en el que los colores de sus paisajes, sus telas y su gastronomía se mezclan con el intenso sabor de sus especias. Es un lugar que no deja indiferente a nadie. Su particular arquitectura, sus recovecos, conviven en armonía con los templos, fortalezas y palacios extraordinarios. Ciudades bulliciosas donde se cruzan vacas, perros, cabras, camellos y motos por las calles, con imponentes construcciones que te transportarán a otros tiempos.
Y lo más importante, ¡SU GENTE!
En fin... tanta mezcla de sentimientos y amores. ¡quiero volver!
Dicen que la India… se ama o se odia. No hay término medio. Yo haré lo posible por volver. Es un país muy especial. Un lugar en el que los colores de sus paisajes, sus telas y su gastronomía se mezclan con el intenso sabor de sus especias. Es un lugar que no deja indiferente a nadie. Su particular arquitectura, sus recovecos, conviven en armonía con los templos, fortalezas y palacios extraordinarios. Ciudades bulliciosas donde se cruzan vacas, perros, cabras, camellos y motos por las calles, con imponentes construcciones que te transportarán a otros tiempos.
Y lo más importante, ¡SU GENTE!
En fin... tanta mezcla de sentimientos y amores. ¡quiero volver!
