viernes, 21 de febrero de 2020

Mumbai Dia 2

(De María)
Después de un rico desayuno en el hotel (mezcla de indio e internacional), salimos hacia el  Crawford Market, llamado hoy Mahatma Joythiba Phule Market. La aventura empieza desde el momento de bajarse del bus, atravesando calles a la brava, esquivando gente, taxis, buses. Un caos con un encanto particular, edificios que dan la sensación de abandono, pero llenos de ropa tendida de todos colores, señal de que la gente si vive allí.



Esta noche se celebra la fiesta del Dios Shiva por lo que todos los templos en su honor son adornados con distintas flores, especialmente Marigold, muy parecida a la caléndula. La devoción es sorprendente, un respeto hacia la fe y los dioses que nos deja boquiabiertos.
Por este mismo respeto, no podemos tomar fotos en estos lugares, aunque nos dan permiso especial en uno de ellos para entrar a conocer el sitio donde viven las vacas sagradas. Pagamos para darles de comer, y yo creo que a todos los lugareños les parecemos bastante “montañeros”, aunque orgullosos, nos muestran sus vacas, terneros y toros a los que los devotos van a alimentar antes de entrar al templo.





El mercado se mezcla con los bazares donde venden todo lo imaginable. La ropa se une a las frutas, cachuchas, brasieres, tributos, joyas... obviamente el paseo es como una peregrinación, pues paramos de estación en estación, encontrando collares de rudraksha, camisas en algodón, bijouterie, que le quitan rapidez al paseo... cuestión que a la guia india no le parece muy gracioso... y da pie para que Olga le tenga ya un nombre a una parte del grupo... “Las Peligrosas”.

Luego fuimos al Museo Bhavan de Gandhi, donde,  con unos particulares dioramas, entramos en la historia de éste ser maravilloso.

Almorzamos en The Bombay Cantine, un sitio delicioso, donde compartimos manjares de la zona, cordero, pollo, cebada, naan de todo tipo... y probamos la Stranger & Sons Gin con, obviamente tónica India, con un toque de angostura... deliciosa!



Seguimos hacia la “lavandería” Dhobi Ghat, la mayor lavandería al aire libre donde más de setecientos dhobi wallas, sus familias y entre tres y cinco asociados trabajan en el negocio de la lavandería.  Las jornadas de trabajo oscilan entre las catorce y las dieciséis horas diarias. Es un espectáculo cautivador, casi hipnótico el mirar las filas y filas de gats de hormigón al aire libre, donde los dhobis de Mumbai golpean insistentemente la suciedad de la ropa en una tradición intemporal y que se perpetúa de generación en generación.



Trabajadores inmersos hasta las rodillas en el agua jabonosa, remojan la ropa y la golpean contra la piedra por un extremo. Las manchas rebeldes se quitan echando la ropa en grandes tinas en ebullición con sosa caustica. A continuación, se cuelgan al sol para secar y se planchan con pesados hierros de carbón o eléctricos. Luego, la ropa se apila en paquetes ordenados y se entrega a sus respectivos propietarios. Estos lavanderos provienen del norte de India. Es una de las castas más antiguas que se especializó en el lavado de ropa. Son de origen racial diverso y de diferentes religiones. Habiendo sido sus antepasados los que tomaron la decisión de ser lavanderos, esta ocupación es hereditaria y propia de su casta y normalmente realizada por hombres, aunque se pueden ver mujeres, en su mayoría viudas, que trabajan part-time para poder sustentar a sus familias y poder criar a sus hijos al mismo tiempo.

¡Para contrastar el tema, llegamos luego a un sofisticado almacén llamado Good Earth que fue la delicia  para muchas de las partners !!!  Otra calle de almacenes de diseño con telas y materiales alucinantes donde yo me decanté por entrar a San-Cha Tea Boutique para comprar mi felicidad... mucho té!





Luego comida en Trishna, lugar especializado en pescado, donde comimos un increíble King Crab y un Pomfret (especie de lenguado) que por su tamaño, dieron para dejar satisfechos a diez comensales. Estas delicias bañadas por un Shula, Sauvignon Blanc, indio.



Finalmente, inventario de compras, reporte a la familia, dientes y cama.



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