(De María)
Preparada psicológicamente para un día largo (la vida del turista es dura... decía mi papá).
Desayuno tempranero y con todos los corotos empezamos la larga jornada de bus. Vemos maravillas en el camino, como este molino tirado por bueyes y un árbol donde viven murciélagos gigantes.... que no quise fotografiar....
Hacemos una parada en un templo jainista espectacular. Como dijo Elena en otra entrada de este blog, los tempos jainistas tienen « algo ». Los detalles, los labrados que parecen encajes, los domos, la posición de las columnas, el recorrido...
Se me ha olvidado contar, pero los templos deben ser recorridos siempre de izquierda a derecha.Dicen que es por la energía cósmica... y dicen que ésta gira de izquierda a derecha y al recorrer el templo tener el altar principal siempre a nuestra derecha.
El Ranakpur Jain Temple lo comenzó a construir Darna Shah, un empresario local jainista, en el siglo XV siguiendo una visión divina. El templo rinde homenaje a Adinath y es uno de los más grandes e importantes de la India.
Lo recorremos y disfrutamos con tranquilidad acompañados de una audioguía que además de explicaciones nos va recitando diferentes mantras. Todos los celulares tratan de enfocar esta gran belleza.
Ya con hambrecita vamos a « La Pizzería ». ¡Una delicia!, pasta delgada, buen tomate, buen queso y ricos toppings.
Todavía nos queda mucho de los 390 kms que debemos recorrer. Paciencia, paradas técnicas y llegada a Jaipur a las 10:30 p.m..

















































