miércoles, 4 de marzo de 2020

Día 14 Hacia Jaipur

(De María)
Preparada psicológicamente para un día largo (la vida del turista es dura... decía mi papá).

Desayuno tempranero y con todos los  corotos empezamos la larga jornada de bus. Vemos maravillas en el camino, como este molino tirado por bueyes y un árbol donde viven murciélagos gigantes.... que no quise fotografiar....


Hacemos una parada en un templo jainista espectacular. Como dijo Elena en otra entrada de este blog, los tempos jainistas tienen « algo ». Los detalles, los labrados que parecen encajes, los domos, la posición de las columnas, el recorrido...













Se me ha olvidado contar, pero los templos deben ser recorridos siempre de izquierda a derecha.Dicen que es por la energía cósmica... y dicen que ésta gira de izquierda a derecha y al recorrer el templo tener el altar principal siempre a nuestra derecha.

El Ranakpur Jain Temple lo comenzó a construir Darna Shah, un empresario local jainista, en el siglo XV siguiendo una visión divina. El templo rinde homenaje a Adinath y es uno de los más grandes e importantes de la India.



Lo recorremos y disfrutamos con tranquilidad acompañados de una audioguía que además de explicaciones nos va recitando diferentes mantras. Todos los celulares tratan de enfocar esta gran belleza.

Ya con hambrecita vamos a « La Pizzería ». ¡Una delicia!, pasta delgada, buen tomate, buen queso y ricos toppings.





Todavía nos queda mucho de los   390 kms que debemos recorrer. Paciencia, paradas técnicas y llegada a Jaipur a las 10:30 p.m..





martes, 3 de marzo de 2020

Dia 13 Udaipur

(De María)
Hoy, después de un desayuno rico « a la occidental », salimos hacia Eklingji, templo Hindú a más o menos media hora de la ciudad.  Está construido en mármol blanco y dedicado a Shiva. Tiene esculturas de elefantes de piedra que rodean un lingam de mármol negro. Las imágenes de Shiva y las distintas deidades y músicos cubren todas las paredes. Hay una escultura del toro que ya contó Elena, y aquí refresco.  Nandi es el toro que Shiva monta y el portero de Shiva y Párvati en la mitología hindú. No sólo es el vehículo del dios, sino que es su compañero, por lo que lo suelen ubicar mirando hacia el altar principal. La gente al entrar lo acaricia y le cuenta sus secretos para que interceda por ellos ante su dios.

A este templo no se le puede fotografiar, o sea que las imágenes quedarán en la memoria. Quedarán igualmente las mujeres a la entrada con guirnaldas de flores multicolores, que venden estas ofrendas para los dioses. Hemos aprendido que estos regalos, aunque tengan un perfume magnífico, no se pueden oler y luego ser ofrecidas... ya quedan impuras...

A la salida del templo vemos algunas ventas callejeras, donde hay especialmente Malas.










Un mala o japa mala es una sarta de 108 cuentas esféricas, generalmente de madera, usada en el hinduismo, el budismo, el taoísmo y el sijismo para recitar mantras. El material más tradicional en que se hacen es con las semillas de Rudraksha, llamadas rudras aunque hay en distintos tipos de madera, sándalo, piedras y cristales... yo ando fascinada con ellas. Tienen una carga espiritual muy especial y me he antojado y he comprado varias...



Fuimos luego a Nadga Temple que está semi destruido y se puede visitar y tomar fotos libremente. ¡Es imponente, hermoso! Se le llama el templo de Saas-Bahu que quiere decir Templo de la Suegra y la Nuera. Hay una parte que es como una especie de pedestal que tuvo en algún momento cuatro columnas y es donde se celebraban matrimonios.






Hoy había un grupo de personas pintando. ¡Qué lindo me pareció !




Volvimos a Udaipur, entramos a una farmacia ayurvédica, y luego tomamos Tuk Tuk para llegar al centro a almorzar. Bastante zarandeado el recorrido...Un almuerzo indio rico en el Restaurante Arco Iris y después algunas compras en una joyería muy linda con las típicas joyas de Udaipur y el almacén de Krishna... otro amigo de Cesare.

Otro recorrido por el  Mercado, algunas cenefas espectaculares que consigue Elena y una parada en un cafecito rico.




La comida fue en un hotel muy lindo al borde del rio, algo liviano después de un día bastante movido.







lunes, 2 de marzo de 2020

Dia 12 Udaipur (2)

(De María)
Por haber llegado ayer tan tarde, no pudimos ver el paisaje alrededor de nuestro hotel. Hoy nos encontramos con un lugar sugestivo con dos piscinas, masajes, spa... que no usaremos. Lindos jardines, gazebos que aprovechamos para tomar varias fotos. El lobby tiene un lindo MG expuesto y varias piezas muy especiales de arte indio.

Situado sobre un cerro a orillas del lago Pichola, el Palacio de la Ciudad impacta en la hermosa y blanca  Udaipur. Es el complejo palaciego más importante del estado de Rajasthán.





Su construcción la empezó en 1559 el maharajá Udai Singh y se fue ampliando a través de los años y las necesidades. Recorrerlo por su sucesión de pasadizos, patios, jardines, salas y torres es alucinante. 






Las galerías de espejos, puertas de marfil, mosaicos de cristal y frescos con representaciones de dioses, pavos reales, escenas de la vida cotidiana, lo deja a uno sin habla... impresiona un poco que los palacios de los hombres sean tan majestuosos y los de las mujeres tan básicos y sencillos.





Con buen apetito almorzamos en un delicioso restaurante con vista hacia el lago. La comida rica, el pan roti llega y no alcanza... pedimos más y más para acompañar nuestro almuerzo indio en el que ya incluimos nuevamente pollo.

Recorremos un primer abrebocas del mercado, que baja directmente del Palacio hacia el lago, donde seguimos viendo miles de cosas que hacen antojar a cada cual en su “área” de interés. Entramos en un almacen lleno de recovecos. A medida que ha crecido el negocio, los dueños han ido comprando y uniendo casas. ¡¡¡Hay de todo!!!

Nos montamos en un barco, con los debidos chalecos salvavidas, para ver el atardecer y hacemos una primera parada en la isla de Jagmandir, un lugar muy sugestivo donde mucha gente está sentada tomando algo y disfrutando la tarde. En una de las fachadas hay una hilera de elefantes sobre el agua que parecen saludar al recién llegado.





El muy querido Mohan, amigo de Cesare Bieller, nos hace una invitación deliciosa a tomar el aperitivo en el Hotel Taj que ocupa la isla conocida  como Jag Niwas. Es un antiguo palacio de verano de la dinastía real de Mewar. En una linda terraza que bordea el lago, nos tomamos una primera botella de Sula Sauvignon blanc y luego un Pinot Grigio que es producido en Italia especialmente para el hotel. ¡Delicioso en boca!



Luego de un día espléndido en esta ciudad romántica y de sueño vamos hacia el hotel y a dormir...